Seres de lengua

27 enero 2009

La puerta condenada y La noche boca arriba

Filed under: lecturas,literatura — @tonisolano @ 9:25 pm
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Zuangzhi  soñó una vez que era una mariposa. Cuando despertó, se preguntó si había soñado él que era una mariposa o, en cambio, era una mariposa la que en ese momento estaba soñando que era Zhuangzi.

Cuento tradicional chino

En los relatos que hemos visto hoy, el sueño y la noche son elementos fundamentales, aunque con enfoques diferentes. «La puerta condenada» puede leerse como un cuento de misterio, algo impreciso, que da lugar a múltiples lecturas como las que habéis apuntado: ocultación de un asunto fraudulento mediante un truco misterioso; pervivencias infantiles del más allá; estados bipolares de la conciencia, etc. Ya hemos dicho que el propio título, con esas palabras «puerta» y «condenada» prepara al lector para que entienda dos planos a través de los cuales hay que transitar con la amenaza de cierta condena.

También hay dos planos en «La noche boca arriba«, un cuento técnicamente más complejo y quizá uno de los mejores de Cortázar. La maestría del autor se halla en el hecho de ocultar el marco narrativo, con lo que las dos secuencias superpuestas (el hombre que sufre el accidente y el indio que va a ser sacrificado) se encuentran al mismo nivel, sin que el lector sea capaz de asignar a ninguna de ellas el estatus de real. Y ahí está el engaño de Cortázar, en enredar al lector en esa pesquisa sobre qué es real y qué es soñado, cuando AMBAS historias son ficción, literatura, engaño…

Por otro lado, esa indefinición entre sueño y realidad está presente en relatos literarios de todos los tiempos (Luciano de Samósata, Quevedo, Calderón de la Barca -si no habéis leído La vida es sueño, no sabéis lo que os perdéis-, etc.). En el cine, algunas películas también ha explotado este recurso; quizá la más cercana sea Abre los ojos, de Amenábar, cuyo éxito generó un remake en Hollywood: Vanilla sky.

Os dejo un corto sobre «La noche boca arriba», y esta vez sí que me parece una buena adaptación (los friquis pueden intentarlo con esta otra versión):

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